NOTA DEL BLOG: como va saliendo (hasta abajo hay fotos de los empleados que mandaron los Zetas de Egidio a hacerle paro laboraL aL gRAL. Ubaldo Ayala )
En el tiempo que el gral Ayala Tinoco (segundo general que presentó su renuncia como Srio de SSP) estuvo de Srio de Seguridad Publica en Tamaulipas fué atacado por conocidos columnistas Tamaulipecos y periodicos de la localidad, amigos de Roberto Huerta Ramos (el que hasta la fecha creo que sigue de director gral del consejo Tutelar de menores y cuñado del entonces Director estatal de la PoliZia Rural Eduardo Mancilla Hoy Delegado de SAGARPA) atacaron al gral Ayala POR instrucciones de Guillermo Martinez Garcia (el de Com Social de @gobtam) Hoy algunos de ellos inclusive han sido eliminados de la Nomina de gobtam.y ahora atacan al que los habia contratado (Perros VS perros juar asi "es la vida da vueltas"
La carrera militar de general Ubaldo Ayala Tinoco, fallecido el pasado domingo 9 de febrero, tuvo varios episodios donde mostró siempre esa mirada analítica que lo caracterizó. Como oficial de inteligencia graduado en el Pentágono, el general de brigada fue de los pocos militares que siempre mostró cierta reserva ante la poca autoridad que los civiles mostraban en los gobiernos estatales ante el devenir de acontecimientos que terminaron por rebasar a los órganos de seguridad.
FUENTE ESTADO MAYOR
La carrera militar de general Ubaldo Ayala Tinoco, fallecido el pasado domingo 9 de febrero, tuvo varios episodios donde mostró siempre esa mirada analítica que lo caracterizó. Como oficial de inteligencia graduado en el Pentágono, el general de brigada fue de los pocos militares que siempre mostró cierta reserva ante la poca autoridad que los civiles mostraban en los gobiernos estatales ante el devenir de acontecimientos que terminaron por rebasar a los órganos de seguridad.
En el tiempo que el gral Ayala Tinoco (segundo general que presentó su renuncia como Srio de SSP) estuvo de Srio de Seguridad Publica en Tamaulipas fué atacado por conocidos columnistas Tamaulipecos y periodicos de la localidad, amigos de Roberto Huerta Ramos (el que hasta la fecha creo que sigue de director gral del consejo Tutelar de menores y cuñado del entonces Director estatal de la PoliZia Rural Eduardo Mancilla Hoy Delegado de SAGARPA) atacaron al gral Ayala POR instrucciones de Guillermo Martinez Garcia (el de Com Social de @gobtam) Hoy algunos de ellos inclusive han sido eliminados de la Nomina de gobtam.y ahora atacan al que los habia contratado (Perros VS perros juar asi "es la vida da vueltas"
La carrera militar de general Ubaldo Ayala Tinoco, fallecido el pasado domingo 9 de febrero, tuvo varios episodios donde mostró siempre esa mirada analítica que lo caracterizó. Como oficial de inteligencia graduado en el Pentágono, el general de brigada fue de los pocos militares que siempre mostró cierta reserva ante la poca autoridad que los civiles mostraban en los gobiernos estatales ante el devenir de acontecimientos que terminaron por rebasar a los órganos de seguridad.
Su desencanto de la situación la vivió como militar en retiro en
Tamaulipas, donde tras tres meses como secretario de seguridad pública
renunció al comprobar que las complicidades del gobierno estatal con el
crimen convertían a ese entidad en una “podredumbre”.
El 17 de abril, el equipo en pleno encabezado por el General Ayala Tinoco presentó su renuncia ¡Tamaulipas era de “elloZ”! En ese tiempo el líder de los Zetas era el famoso "Calavera" Gerardo el que vivió su infancia por la secundaria 4 en Cd Victoria y que ya de adulto (cuando Ayala Tinoco era Srio de Seg Pub de Tamaulipas). vivió protegido por nada menos que los cientos de policias que cuidan El Fracc Los Naranjos donde vive Egidio Torre cantú que colinda directamente al lado la casa de gobierno. Inclusive el Calavera y su hermano fueron infiltrados a la Sria de Seguridad Publica con el Gral Ayala Tinoco y hasta vehiculo Camioneta oficial de la Sria de SSP traian (Así de grave la cosa Nada menos que el lider de los Zs de Victoria infiltrado directo por Egidio Torre al Gral Ayala
Gral Arturo Gutierrez eso lo puede ud facilmente comprobar ,,,un consejo saludable DESHAGASE de todas las secretariaS (unas de base otras de confianza)) que tienen años trabajando para todos los srios y directores que han pasado por los 3 edificios del complejo
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Tamaulipas era “un pinche cochinero”
La carrera militar de general Ubaldo Ayala Tinoco, fallecido el pasado domingo 9 de febrero, tuvo varios episodios donde mostró siempre esa mirada analítica que lo caracterizó. Como oficial de inteligencia graduado en el Pentágono, el general de brigada fue de los pocos militares que siempre mostró cierta reserva ante la poca autoridad que los civiles mostraban en los gobiernos estatales ante el devenir de acontecimientos que terminaron por rebasar a los órganos de seguridad.
México, 11 de febrero.- En
el otoño del 2010 Egidio Torre Cantú, entonces gobernador electo de
Tamaulipas, llegó a la ciudad de México para una reunión con integrantes
del gabinete de seguridad nacional. Una tarde de mediados de octubre
luego de que desahogó su agenda, un general de alto nivel lo invitó a
una comida en un restaurante de Polanco. Se trataba de darle respuesta a
la inquietud que el político tenía sobre quién podría ser la persona
más idónea para hacerse cargo de la seguridad en esa entidad.
Ahí
le presentaron al general Ubaldo Ayala Tinoco, un militar que entre
otras cosas, era de los pocos oficiales mexicanos con estudios de
seguridad e inteligencia en el Pentágono. Con el aval del entonces
secretario de la Defensa, el general Guillermo Galván, a finales de ese
mes un grupo de 14 militares retirados, encabezados por el general
Ayala, viajaron a Tamaulipas para sumarse al equipo de transición de
Torre Cantú quien iniciaría su gestión en enero del 2011.
Ayala
Tinoco recordaba que desde el inició comenzaron los problemas, no había
pagos, y ellos mismos tenían que costear sus viajes desde la ciudad de
México a ese estado del norte del país. Lo único que el equipo de
gobierno costeaba era el hospedaje y el desayuno.
Lo que incomodó fue
que no se respetó el primer acuerdo, que consistió en dotar de vehículos
blindados y escolta a los recién llegados. Los contrastes con el resto
del equipo eran evidentes, mientras quienes acompañaban al equipo del
gobernador en sus viajes a la ciudad de México se hospedaba en el hotel
Nikko, el grupo que encabezaba el general cuando viajaban a Tamaulipas
lo tenía que hacer por su cuenta, sin viáticos, y sin las seguridades
mínimas para desplazarse en territorio dominado por el narco.
—Cero
billetes y sin cumplir el compromiso de dotar de vehículos
blindados—decía el general Ayala. Pese a las limitaciones de recursos
los militares encabezados por el general presentaron a Torre Cantú 20
proyectos donde la idea conceptual de seguridad implicaba invertir.
Invertir en tecnología para el control de los centros de readaptación
social; invertir en aviones no tripulados –los llamados drones—para
inspeccionar terreno hostil; realizar una minuciosa evaluación
profesional a todos los agentes; y levantar una red de equipos de
detección e intercepción de comunicaciones, para escucha y nulificación
de los grupos que operaban en el estado. Esto solo como el inicio de una
estrategia mayor, sobre todo para comenzar a arrebatarles terreno al
narco.
Al
iniciar la gestión del priista como gobernador, hermano de Rodolfo Torre
Cantú aspirante asesinado en campaña, hubo varias medidas que se
implementaron en la secretaría de seguridad pública que quedó a cargo
del general Ayala. Se organizaron reuniones de planeación con los
diferentes mandos, se modificaron horarios de los agentes y comenzaron
los mecanismos internos de control. A los pocos días se suscitó un
primer motín de policías inconformes. Para aminorar el descontento se
pactó una mejora en las prestaciones salariales, ampliar la seguridad
social y una cartera de beneficios médicos. Días después comenzaron a
escucharse mensajes por la frecuencia de radio.
—Si siguen con sus reuniones los vamos a matar—. Semanas más tarde, tres agentes fueron abatidos a tiros.
La
primera reacción fue un cambio en los horarios de trabajo, se
eliminaron las 24 horas por 48 de descanso y se implementaron jornadas
de 24 por 24.
A la par, comenzó una inspección interna. Entonces se
corroboró el primer dato que mostraba cómo operaba la delincuencia desde
adentro de la secretaría. Los agentes en sus 48 horas de “descanso”
sacaban dinero para ellos y sus familias al realizar labores de
“halcones” para los zetas.
Les daban el equivalente a sus salario, si un
policía ganaba 8 mil pesos al mes, era la cantidad que recibían por
pasar información y trabajar para ellos. En un intento por contrarrestar
esta actividad, se comenzó negociar un incremento al sueldo base
mensual de los agentes a 12 mil pesos, más apoyos crediticios para la
compra de una casa, un seguro de vida y dotarlos de equipo y uniformes
nuevos. Era el principio de la estrategia que se buscaría que el
gobernador apoyara. Se fijó un límite de 45 días para que se cumpliera
con los apoyos, de lo contrario el equipo en bloque renunciaría,
recordaba el general.
El
ultimátum molestó a Torre Cantú. El gobernador le pidió a Morelos
Canseco Gómez, secretario de gobierno, que acordara directamente con el
general, no lo quería ver, pese a que ocupaba el cargo de secretario de
seguridad. Al paso de los días comenzó a bloquearlo, el secretario de
gobierno era como un muro que impidió que fluyera la información al
escritorio del mandatario. Mucho tiempo después el equipo del general
Ayala se enteró que el gobernador tenía la idea de que ninguno de los
militares traídos de la ciudad de México trabajaban. Cuando en realidad
estaban enfrascados en labores de adiestramiento de los agentes a
quienes los tenían sometidos a pruebas físicas, prácticas de tiro y
evaluaciones sicológicas. En los primeros días de febrero del 2011 se
suscitó un nuevo motín, y en Nuevo Laredo un comando armado emboscó y
asesinó al general Manuel Farfán, director de seguridad pública del
municipio. La responsabilidad del suceso el gobierno estatal se la
imputó al grupo encabezado por el general Ayala Tinoco. El general
declaró a los medios locales que hasta ese momento el gobierno no había
respondido a la petición de dotar de vehículos blindados. Días después
supieron tras cruzar información, que los escoltas del fallecido general
Farfán fueron quienes lo “entregaron”.
El
gobierno contestó al general Ayala que su equipo era responsable de
traer sus propios escoltas. Sí los había traído, contestó, pero a la
fecha no les habían pagado. El cruce de acusaciones se dio durante una
visita de Jorge Tello Peón, entonces consejero en seguridad del gobierno
federal, con quien los militares encabezados por el general se
reunieron y le resumieron la situación: Tamaulipas era “un pinche
cochinero”.
Ponen trabas para todo. Hasta esos días no habían autorizado
ninguno de los 140 nombramientos, salvo el suyo, de secretario.
–No
hay estructura—decían. En cada petición Morelos Canseco, entonces
secretario de gobierno, no solucionaba nada. El Instituto de Formación
policial y el centro de control de confianza quedaron en manos de
personas ajenas al grupo militar.
¡
La desconfianza aumentó cuando de
pronto comenzó a aparecer el examen de control en las computadoras de
los empleados de la secretaría. Lo habían sustraído y distribuido, en
violación al reglamento. Al interior de la secretaría de seguridad había
una nómina con aviadores que residían en el extranjero. Y descubrieron
un complot organizado por personal de la dependencia, para asesinar al
general Ayala Tinoco.
Había fuga de información respecto a rutas, número
de escoltas, en qué lugar solía sentarse, quien conducía y con cuantos
vehículos se transportaba por las calles tamaulipecas.
Fue el principio
del fin. No había lealtad ni confianza. ¿Quería otro dato ilustrativo?
Una ocasión durante una fiesta de los empleados de la secretaría,
comenzaron a corear los corridos que aludían a los zetas. La sospecha de
que “todo mundo estaba metido” seguiría mientras el gobierno del
estado, no aprobara la propuesta para crear una dirección de
inteligencia.
Pero
el dato más revelador era de sentido común. A los militares les llamó
la atención que salvo el gobernador, ningún funcionario de primero nivel
traía escolta. Podían andar a altas horas de la noche sin custodia,
como el secretario general de gobierno. Había tres mil halcones de día y
tres mil de noche vigilando todos los movimientos. Estaba hecho para
que así funcionara. El 17 de abril, el equipo en pleno encabezado por el
general Ayala Tinoco presentó su renuncia .¡ Tamaulipas era de “elloZ”!
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Admite Ayala Tinoco que Secretaría de Seguridad Pública de Tamaulipas opera en la ilegalidad
fuente: GACETAMX
Ciudad
Victoria, Tamaulipas.- El titular de la Secretaría de Seguridad
Pública, general Ubaldo Ayala Tinoco, admitió que de alguna manera la
SSP está operando en la ilegalidad porque de todos los mandos sólo él y
seis funcionarios más cuentan con el nombramiento respectivo firmado por
el gobernador Egidio Torre Cantú.
“Nostros estamos de ilegales, pues hasta ahorita nomás yo tengo mi nombramiento y seis más. No tengo una estructura tampoco. Esta es una Secretaría que tiene gente pero no tiene mandos. Mucha gente está en espera de nombramiento, y cuando eso sucede (trabajar sin nombramiento) esta indecisa”, refirió Tinoco Ayala, entrevistado en el contecto de una manifestación de policías rurales.
El general, de plano, dice no saber qué es lo que pasa:
“Lo he dicho, se le tiene que dar prioridad a esta Secretaría. No entiendo qué pasa porque sí el problema principal es la inseguridad, a mi me pareciera que lo principal debía ser la Secretaría de Seguridad Pública”.
Añadió el funcionario que la SSP ha entregado a las autoridades superiores la propuesta para la contratación de unos 80 mandos que se requieren, pero no le han resuelto nada.
Ayala Tinoco fue entrevistado cuando se realizaba una manifestación de policías rurales en el Complejo Estatal de Seguridad Pública, ante quienes argumentó que sus demandas salariales y mejoramiento de equipo fueron expuestas al gobernador Egidio Torre Cantú y aún están en espera de la respuesta.
Los policías le advirtieron que llevarían sus demandas ante el Congreso del Estado y ante la Presidencia de la República. Y hasta ironizaron:
“El presidente Felipe Calderón se pondrá feliz al enterarse de que en Tamaulipas los recursos federales se gastan en quién sabe qué”.
Los manifestantes enumeraron sus demandas: que en vez de 100 pesos de viáticos se les proporcione una cantidad con la que puedan hospedarse y comer. “Es una vergüenza que andemos en los pueblos pidiendo de comer a la gente. Necesitamoos mejores sueldos, uniformes nuevos, pues éstos ya tienen dos años; chalecos antibalas y armas nuevas pues éstas son revólver .38”.
Mostrándoles a los policías rurales un oficio girado al Jefe del Ejecutivo, Tinoco Ayala afirmó que él ya expueso ante la autoridad sus demandas de viáticos decorosos, aumento salarial y uniformes.
“He metido las manos por ustedes, y acuérdense que ya no existe la Policía Rural, despareció desde el año pasado, y quizá molesté a mucha gente al poner plazo de dejar la dependencia si no se cumplía con las demandas. Y me he metido por ustedes, por eso sigo aquí, pero si ustedes quieren me voy, siempre he tenido las maletas hechas”, dijo el titular de la SSP a los manifestantes.
Antes de salir del Complejo Estatal de Seguridad Pública rumbo a Palacio de Gobierno, Ayala Tinoco se refirió en entrevista a lo dicho por el Secretario de Gobernación Francisco Blake Mora, respecto de la colusión de policías estatales con la delincuencia.
“Yo no me atrevería a asegurar tanto, en los exámenes de control que hemos hecho sí han salido algunas personas que no reúnen los requisitos, pero tanto como asegurar que la policía esta coludida, no, no creo. Una golondrina no hace primavera (sic)”, respondió.
Dijo que cuando hace unos dos meses amagó con renunciar si el gobierno estatal no cumplía las demandas de los policías, fue porque la administración caminaba con lentitud, “pero hay que entender que es un cambio de sexenio, no es fácil transitar de un sexenio a otro. Y quizá los mecanismos no se estaban destrabando, ahora sí existe voluntad del señor gobernador y de los demás funcionarios para solucionar problemas”.
Dijo que el tamaño de la responsabilidad es enorme, pero aclaró que hay delitos federales que no son de su responsabilidad. Aseguró que los sueldos de los policías de Tamaulipas son iguales a los que se dan en todo el país, aunque ya ha propuesto que se aumente a 12 mil pesos mensuales y el incremento al seguro de vida, lo que aún no se ha concedido.
“No son sólo sueldos, el programa incluye créditos para vivienda, seguro de vida, adiestramiento, orden cerrado, preparación física, equipo, educación en el Instituto de Educación Policial. Quiero que se desarrollen más, no se ha podido hasta ahorita pero no quiere decir que no lo vaya a lograr”, subrayó.
Ayala Tinoco admitió que ha enviado policías mal equipados a dos áreas del estado consideradas como las más conflictivas, que son el municipio de San Fernando y la carretera que Victoria-Tampico en el tramo de Zaragoza, y también se han ocupado en apoyar a los municipios en los programas federales como 70 y Más, y Oportunidades.
Admitió, de hecho, que los policías son “carne de cañón” pues no cuentan con herramientas adecuadas para hacerle frente a la delincuencia.
“Con lo que tengo estoy tratando de dar respuesta a la sociedad, pero tampoco estoy satisfecho”.
Más tarde, en su salida de Palacio de Gobierno, Ayala Tinoco dijo seguir sin noticias favorables y se regresó al Complejo Estatal de Seguridad Pública donde convenció a los policías manifestantes de que le dieran de plazo hasta el término de la Semana Santa para darles una respuesta definitiva.
“Nostros estamos de ilegales, pues hasta ahorita nomás yo tengo mi nombramiento y seis más. No tengo una estructura tampoco. Esta es una Secretaría que tiene gente pero no tiene mandos. Mucha gente está en espera de nombramiento, y cuando eso sucede (trabajar sin nombramiento) esta indecisa”, refirió Tinoco Ayala, entrevistado en el contecto de una manifestación de policías rurales.
El general, de plano, dice no saber qué es lo que pasa:
“Lo he dicho, se le tiene que dar prioridad a esta Secretaría. No entiendo qué pasa porque sí el problema principal es la inseguridad, a mi me pareciera que lo principal debía ser la Secretaría de Seguridad Pública”.
Añadió el funcionario que la SSP ha entregado a las autoridades superiores la propuesta para la contratación de unos 80 mandos que se requieren, pero no le han resuelto nada.
Ayala Tinoco fue entrevistado cuando se realizaba una manifestación de policías rurales en el Complejo Estatal de Seguridad Pública, ante quienes argumentó que sus demandas salariales y mejoramiento de equipo fueron expuestas al gobernador Egidio Torre Cantú y aún están en espera de la respuesta.
Los policías le advirtieron que llevarían sus demandas ante el Congreso del Estado y ante la Presidencia de la República. Y hasta ironizaron:
“El presidente Felipe Calderón se pondrá feliz al enterarse de que en Tamaulipas los recursos federales se gastan en quién sabe qué”.
Los manifestantes enumeraron sus demandas: que en vez de 100 pesos de viáticos se les proporcione una cantidad con la que puedan hospedarse y comer. “Es una vergüenza que andemos en los pueblos pidiendo de comer a la gente. Necesitamoos mejores sueldos, uniformes nuevos, pues éstos ya tienen dos años; chalecos antibalas y armas nuevas pues éstas son revólver .38”.
Mostrándoles a los policías rurales un oficio girado al Jefe del Ejecutivo, Tinoco Ayala afirmó que él ya expueso ante la autoridad sus demandas de viáticos decorosos, aumento salarial y uniformes.
“He metido las manos por ustedes, y acuérdense que ya no existe la Policía Rural, despareció desde el año pasado, y quizá molesté a mucha gente al poner plazo de dejar la dependencia si no se cumplía con las demandas. Y me he metido por ustedes, por eso sigo aquí, pero si ustedes quieren me voy, siempre he tenido las maletas hechas”, dijo el titular de la SSP a los manifestantes.
Antes de salir del Complejo Estatal de Seguridad Pública rumbo a Palacio de Gobierno, Ayala Tinoco se refirió en entrevista a lo dicho por el Secretario de Gobernación Francisco Blake Mora, respecto de la colusión de policías estatales con la delincuencia.
“Yo no me atrevería a asegurar tanto, en los exámenes de control que hemos hecho sí han salido algunas personas que no reúnen los requisitos, pero tanto como asegurar que la policía esta coludida, no, no creo. Una golondrina no hace primavera (sic)”, respondió.
Dijo que cuando hace unos dos meses amagó con renunciar si el gobierno estatal no cumplía las demandas de los policías, fue porque la administración caminaba con lentitud, “pero hay que entender que es un cambio de sexenio, no es fácil transitar de un sexenio a otro. Y quizá los mecanismos no se estaban destrabando, ahora sí existe voluntad del señor gobernador y de los demás funcionarios para solucionar problemas”.
Dijo que el tamaño de la responsabilidad es enorme, pero aclaró que hay delitos federales que no son de su responsabilidad. Aseguró que los sueldos de los policías de Tamaulipas son iguales a los que se dan en todo el país, aunque ya ha propuesto que se aumente a 12 mil pesos mensuales y el incremento al seguro de vida, lo que aún no se ha concedido.
“No son sólo sueldos, el programa incluye créditos para vivienda, seguro de vida, adiestramiento, orden cerrado, preparación física, equipo, educación en el Instituto de Educación Policial. Quiero que se desarrollen más, no se ha podido hasta ahorita pero no quiere decir que no lo vaya a lograr”, subrayó.
Ayala Tinoco admitió que ha enviado policías mal equipados a dos áreas del estado consideradas como las más conflictivas, que son el municipio de San Fernando y la carretera que Victoria-Tampico en el tramo de Zaragoza, y también se han ocupado en apoyar a los municipios en los programas federales como 70 y Más, y Oportunidades.
Admitió, de hecho, que los policías son “carne de cañón” pues no cuentan con herramientas adecuadas para hacerle frente a la delincuencia.
“Con lo que tengo estoy tratando de dar respuesta a la sociedad, pero tampoco estoy satisfecho”.
Más tarde, en su salida de Palacio de Gobierno, Ayala Tinoco dijo seguir sin noticias favorables y se regresó al Complejo Estatal de Seguridad Pública donde convenció a los policías manifestantes de que le dieran de plazo hasta el término de la Semana Santa para darles una respuesta definitiva.
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